|
ESTIMULACIÓN PARA SEXO ANAL
Empieza explorando la sensibilidad externa del ano de tu pareja y después pasa a una estimulación más directa. Puede hacerse manualmente o con un vibrador. Muchos hombres disfrutan acariciándose la próstata, a la cual puedes acceder insertando un dedo en el conducto anal. Con la punta del dedo, haz círculos suaves alrededor de la parte externa del ano de tu pareja, introduce la punta de tu dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y continúa describiendo círculos en su interior. Necesitarás lubricar tu dedo y el ano de tu pareja. Si está de acuerdo, puedes ejercer más presión.

El erotismo del sexo anal
¿Sabe usted todo sobre sexo anal?
¿Qué puede proporcionarle el sexo anal a las mujeres que lo practican, o qué curiosidades tienen aquellas mujeres que quieren practicarlo y aún sienten algún temor?
El sexo anal como ya sabemos, tiene una definición muy amplia, es cualquier estímulo oral, peneano o manual de la región anal con objetivo de proporcionar placer, con fin erótico. En un primer momento, es necesario investigar cuales son las reales expectativas y los deseos implícitos que están detrás de esa práctica aún no muy aceptada por la mayoría de las mujeres. La región anal posee innumerables terminaciones nerviosas y proporciona mucha sensibilidad cuando es acariciada y estimulada. Debido a eso puede haber mucha excitación con el sexo anal. Para eso algunos cuidados deben ser recordados siempre, como por ejemplo:
Los preliminares, los besos, los abrazos, caricias, sexo oral, en fin, todo debe ser hecho para que la mujer quede altamente excitada, para que haya una preparación del cuerpo femenino para el sexo anal.
El preservativo es un requisito fundamental, sin él jamás practique el sexo anal, pues la transmisión del vírus del SIDA y de DSTs se multiplican con facilidad por el sexo anal. El preservativo debe ser único para cada acto sexual, debe ser cambiado siempre que vaya a practicar el sexo vaginal o el sexo anal nuevamente.
El uso de lubricantes es factor indispensable también, pues el ano no es elástico como la vagina y tampoco produce lubrificación como en la excitación vaginal. Encontramos en farmacias gel a base de agua para reducir la fricción del pene con el ano. Es importante que la mujer sepa que los reflejos eróticos que resultan del estímulo anal y vaginal son absolutamente idénticos. A las mujeres les parece estimulante la penetración que no se da por el canal vaginal, visto con eso que el contacto oral-genital, es una de las alternativas más comunes. El sexo anal también posee sus ventajas. Permite al hombre mientras hace la penetración anal, que estimule la región vaginal y clitoriana, de modo que tendrá estimulo y excitación además de fuertes dosis de placer. La descarga sexual es bastante excitante para muchos que practican el sexo anal, y para las mujeres de más edad donde la vagina está dilatada por el parto u otras razones. La falta de tonicidad y de sensibilidad vaginal puede ser equilibrada con la penetración anal. El sexo anal con el uso indispensable del preservativo se torna garantía de proceso contraceptivo que deja ambos compañeros con más satisfacción y libertad por saber que no habrá concepción.
Creo que para la mayoría de las mujeres, el sexo anal aún es visto como sinónimo de intimidad, es necesario un grado de conocimiento mutuo de los deseos del otro, de tiempo de convivencia, de confianza. Para la mujer esos requisitos son importantes, pues es una entrega aún difícil para algunas de ellas. Siendo así, el amor y la complicidad pueden contribuir y mucho para la decisión de la mujer a realizar el sexo anal.
Meditando un poco más sobre el tema en cuestión, podemos averiguar que la entrega de la mujer al sexo anal con gran afecto, puede significar, que el hecho de saber que el hombre realizará el sexo tan deseado y esperado, estará satisfecho y feliz por estar practicando el sexo anal, que todo ese momento, también traerá mucha satisfacción para la mujer, que va a ver en su hombre, toda una esfera de placer y alegría.
ALGUNOS CONSEJOS PARA LA PRACTICA DEL SEXO ANAL.
A continuación les mostramos unas prácticas que pueden realizarse independientemente, o una después de la otra, para una estimulación progresiva, que determinará el éxito de sus experiencias anales.
Con la lengua: el anilinctus Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante.
Con un dedo o un juguete sexual Suavemente Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubrificado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; asegúrese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto.
Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.
Con el pene : la sodomización La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él : en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no lo pueda meter entero, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones.
Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén? suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.
|