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El Kama Sutra es un antiguo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual del hombre. Considerado como el trabajo básico sobre el amor en la literatura sánscrita. Fue escrito por Vatsyayana. El título completo es Vātsyāyana Kāma-sūtra ('Los aforismos sobre la sexualidad, de Vatsyayana'). Cronológicamente se sitúa al autor entre el primer siglo y el sexto, probablemente durante el periodo Gupta.
La unión de la Abeja
La mujer se sienta sobre el pene de su pareja, el mismo sentado y las piernas desplegadas hacia adelante. La mujer puede entonces ir y venir verticalmente apoyándose sobre las manos y las piernas. El hombre acompaña al movimiento levantándola por las nalgas o los muslos. Variante : El hombre puede posicionarse de espaldas a la pared para un mejor apoyo. La mujer puede arrodillarse en vez de sentarse para poder agacharse más fácilmente hacia adelante y cambiar de ángulo de inclinación de la vagina.
Los más ? La mujer controla mejor la profundidad de la penetración que en las demás posiciones con penetración por detrás. ? Las paredes de delante de la vagina y el punto G están bien estimulados. ? El hombre en posición pasiva puede acariciar prolongadamente los senos y el clítoris de su pareja. ? Los menos ? Posición cansina para el hombre en ausencia de apoyo.

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La unión del Pulpo
Tumbada sobre la espalda, la mujer toma una posición inclinada apoyando su cintura y sus nalgas sobre las rodillas y los muslos de su pareja. El hombre la levanta por la cadera para cambiar el ángulo y la profundidad de la penetración.
Los más Posición profunda y cómoda para el hombre y la mujer. El hombre puede liberar una mano para acariciar los senos y el busto de su pareja.
Los menos Amplitud de movimiento limitado.
El Helicóptero
Tres etapas para esta posición en la cual el hombre debe girar muy lentamente alrededor de su pareja, sirviéndose de la verga como de un eje. El ciclo puede ser repetido varias veces y se presta bien a la sexualidad tántrica.
Primera etapa: La pareja esta acostada en la posición clásica del misionero, el hombre esta entre los muslos de la mujer y la penetra.
Segunda etapa: El hombre desliza sucesivamente su pierna izquierda y después su pierna derecha encima de la pierna derecha de su pareja y entonces gira sobre su verga alrededor de su pareja.
Tercera etapa: El hombre realiza una media vuelta completa y posiciona sus piernas por ambas partes de los hombros de su pareja. El tiempo de una pausa en esta posición para besar los pies de su pareja y no queda más que continuar el ciclo para acabar en posición inicial.
Los más Posición graciosa y original permitiendo apreciar una gran diversidad de sensaciones. Recomendado para le sexo tántrico.
Los menos Estimulación limitada. Salida involuntaria asegurada para les principiantes.
La carretilla
Al borde de la cama y con los antebrazos apoyados, la mujer se dispone a ser "levantada" de las piernas por el hombre, quien de pie detrás de ella, la penetra sosteniéndola de los muslos. El estímulo y el placer se concentran en los genitales de ambos, pero es el hombre quien lleva el ritmo atrayendo el cuerpo de ella hacia el suyo. La variedad de movimientos y sensaciones que permite la postura es asombrosa: circulares, ascendentes y descendentes, con las piernas de ella más cerradas o bien abiertas...
La Hamaca
El hombre está sentado (preferentemente en una superficie dura, no la cama), con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas. De esta manera, recibe a la mujer que se hace penetrar acomodándose en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco. El presiona con las rodillas el cuerpo de su compañera, la atrae hacia el suyo provocando el vaivén de ambos mientras, por ejemplo, le besa los pechos que están a la altura de su rostro. Una sensación única que recuerda el tierno ir y venir de las hamacas de la infancia.
El Molde
Con las piernas juntas y recogidas (para que presionen bien al pene), la mujer se tiende de costado y relaja su cabeza hacia atrás mientras él la penetra, ya sea por la vagina o por el ano (excelente posición para sexo anal) Los movimientos deben ser suaves y coordinados y la penetración lenta y profunda: ambos cuerpos se amoldan como dos piezas perfectas de un rompecabezas... "El molde" es ideal para mujeres que tienen problemas en alcanzar el orgasmo y/o gustan de causar la fricción del clítoris durante el coito: las piernas juntas logran este efecto tan placentero: aprovéchalo.
El Trapecio
El hombre se sienta con las piernas abiertas y su compañera (ya penetrada) arriba de él. Tomándola de las muñecas, ella se va relajando hacia atrás hasta caer por completo: debe estar súper relajada y entregada a la fuerza de su compañero que la atrae a su cuerpo con sus brazos provocando la embestida necesaria para el coito. Es una postura complicada ya que requiere la liviandad de la mujer, bastante equilibrio de ambos y la fuerza y habilidad del hombre. Ideal para cambiar la rutina y probar nuevas emociones...
El Espejo del Placer
Ella se acuesta de espaldas, boca arriba. Levanta sus piernas y deja que él las sostenga arrodillado al final de su cuerpo y apoyando el otro brazo en el piso. El hombre penetra, domina y posee el control. La postura permite variar el sentido de la penetración y la apertura de las piernas. Los rostros no pueden acercarse y las manos poco pueden hacer en esta posición, lo cual genera una ansiedad sumamente excitante: ambos cuerpos corren juntos la carrera para llegar al orgasmo y reflejan en el otro los más variados gestos de placer y lujuria.
La Profunda
Esta es una posición de penetración total, de allí su nombre. Con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que su compañero introduzca el pene en su vagina para calzar sus piernas en los hombros de él, que apoyará sus manos para regular el movimiento. A muchas mujeres puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre los glúteos y el clítoris se encuentra presionado por la abertura de las piernas. La dificultad para besarse y la distancia de los rostros pueden ser ampliamente excitantes para ambos.
La Fusión
Para esta postura, el hombre se sienta echando su cuerpo levemente hacia atrás y apoyando sus manos al costado del cuerpo. Las piernas pueden estirarse o flexionarse según la comodidad que se disponga y la cabeza puede estar relajada. La mujer, asumiendo el rol activo de la ocasión, pasa sus piernas por encima de su compañero y apoya sus brazos atrás del cuerpo. La estimulación previa debe ser intensa, ya que durante la penetración esta postura impide el acercamiento manual y el contacto de las bocas. La mujer marca el ritmo o se pacta un encuentro pene-vagina con un movimiento de ambos hacia el centro. De cualquiera de las dos formas, es esencial que el clítoris aproveche los impactos con el cuerpo de él. La mirada tiene un componente fundamental y la palabra puede ser un increíble arma para gozar la fusión por completo.
Variante de la Fusión
Si el hombre se relaja y apoya todo su cuerpo y la mujer se incorpora levemente, la fusión adquiere una variante donde la penetración es más profunda. El ritmo lo sigue llevando ella y el movimiento que sale con más facilidad es el arriba-abajo que la mujer debe realizar sobre su compañero. Las manos de ella pueden tocar el pecho de él o tomar su pene como si lo masturbara para aumentar el placer de ambos.
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